En su columna radial La otra campana, Héctor Amodio Pérez habló de varios temas que hoy generan debate en Uruguay: la violencia en el fútbol, la polémica por la estancia María Dolores y, sobre todo, la discusión sobre la ley de eutanasia.
Amodio comenzó señalando que lo ocurrido en el último clásico de fútbol, con incidentes graves y hasta heridos, es un reflejo de una sociedad que pierde el rumbo por causas que no deberían llegar a tanto. Recordó que los jugadores son profesionales y que el fanatismo extremo, que lleva a algunos hinchas a arriesgar la vida por los colores, ya no tiene sentido.
También se refirió al caso de la estancia María Dolores, cuestionando la legalidad de la operación y la falta de transparencia en la toma de decisiones.
Sin embargo, el tema central de la entrevista fue la ley de eutanasia. Amodio dijo estar a favor de que cada persona, en determinadas circunstancias, pueda decidir sobre su vida, pero criticó duramente la forma en que se votó en el Parlamento. Según él, el problema no es solo el contenido de la ley, sino la manera en que los partidos políticos actúan:
Los legisladores, en lugar de representar a quienes los votaron, terminan votando según sus convicciones personales o intereses políticos.
No existe un verdadero diálogo entre partidos y votantes, lo que genera una desconexión peligrosa.
Un tema tan sensible y complejo debería haberse discutido mucho más con la población antes de aprobarse.
Amodio sostuvo que la democracia uruguaya muestra fallas profundas porque los representantes ya no cumplen ese rol: “Cuando el legislador vota según su conciencia y no según la voluntad de sus votantes, deja de representar y pasa a representarse a sí mismo”, afirmó.
Más allá de estar o no de acuerdo con la eutanasia, lo que Amodio quiso resaltar es que Uruguay necesita una democracia más participativa, donde los ciudadanos tengan voz en las decisiones más importantes y no sean simples espectadores de lo que deciden unos pocos.