Al cumplirse 40 años de la muerte del histórico dirigente, su hijo Eduardo Andrade destacó su legado de honestidad, defendió su papel en la lucha por Salto Grande y cuestionó la forma en que hoy se desarrolla la actividad política.
Han pasado 40 años desde que Salto despidió a una de las figuras más influyentes de su historia política: Jorge Eladio Andrade Ambrosoni. Legislador, impulsor de grandes causas regionales y defensor incansable del desarrollo del norte del país, su nombre continúa ligado a una de las mayores conquistas de la región: la construcción de la represa de Salto Grande.
En diálogo con CEROESTRESRADIO , su hijo, el Dr. Eduardo Andrade, reflexionó sobre el legado político y humano de quien fuera una de las voces más firmes del departamento.
«Su mayor legado fue la honradez»
Al recordar a su padre, Eduardo Andrade destacó valores que considera centrales en su trayectoria.
«Hablar del viejo es hablar de honradez, humildad y esfuerzo. Fue una persona alejada de la corrupción y de la maldad. Siempre trabajó pensando en la justicia social y en el respeto hacia quienes pensaban distinto», expresó.
Para el profesional, una de las enseñanzas más importantes que dejó Jorge Andrade Ambrosoni fue la capacidad de defender ideas con firmeza sin caer en agravios personales.
La unidad por Salto, una enseñanza vigente
Consultado sobre cuáles de las batallas impulsadas por su padre mantienen actualidad, Andrade señaló que el desarrollo regional continúa siendo una asignatura pendiente.
Recordó que en otras épocas los representantes políticos del departamento podían tener diferencias ideológicas, pero lograban acuerdos cuando estaban en juego los intereses de Salto.
«Los tres diputados luchaban juntos por las causas salteñas. Hoy debería ocurrir lo mismo. Lo que tiene que valer es Salto y no las diferencias partidarias», afirmó.
Salto Grande, una causa que marcó una generación
Eduardo Andrade recordó especialmente la participación de su padre en la movilización popular que permitió destrabar el proyecto de Salto Grande.
Destacó la histórica marcha a Montevideo en defensa de la obra y aseguró que aquella conquista fue posible gracias a la unión de ciudadanos de distintas corrientes políticas.
«Logró juntar a gente de diferentes ideologías en torno a una causa común. Ese fue uno de los grandes méritos de aquella generación», señaló.
Una crítica al presente político y un debe del Frente Amplio
Durante la entrevista, Eduardo Andrade fue especialmente crítico con la actual forma de hacer política.
Aseguró que hoy predominan los enfrentamientos personales por encima del debate de ideas y sostuvo que su padre vería con preocupación esa situación.
Además, afirmó que el Frente Amplio tiene una deuda pendiente con la figura de Jorge Andrade Ambrosoni.
«Fue fundador del Frente Amplio y el primer diputado que tuvo Salto después de la dictadura representando a la fuerza política. Creo que por lo menos alguien tendría que reconocerlo», expresó.
El reconocimiento que lo emocionó
Finalmente, destacó el reciente reconocimiento realizado por el dirigente Leonardo Vinci, perteneciente a otro sector político.
«Me emocionó mucho porque demuestra que el respeto puede estar por encima de las diferencias ideológicas. Mi padre siempre apostó al debate de ideas y no a la pelea entre políticos», concluyó.
A cuatro décadas de su partida, la figura de Jorge Eladio Andrade Ambrosoni sigue invitando a reflexionar sobre la importancia del diálogo, la honestidad y la defensa de las grandes causas colectivas. Un legado que, según su hijo, mantiene plena vigencia en el Salto de hoy.









