Juan Pablo Roca asumirá un lugar clave en la nueva mesa
El presidente de la Junta Departamental de Salto, profesor Jonathan Aramburo, se refirió al Congreso Nacional de Ediles realizado durante el fin de semana en Montevideo, instancia que además tuvo el recambio anual de sus autoridades.
La nueva presidencia quedó en manos del alcalde montevideano Gonzalo Sánchez, quien hasta hace poco tiempo presidía la Junta Departamental de Montevideo. En la nueva integración también tendrá participación Salto, a través de Juan Pablo Roca, dirigente del Frente Amplio, quien ocupará la secretaría.
Para Aramburo, esta representación es importante más allá de las diferencias políticas. “Más allá de las banderas políticas, tener una representación del departamento para poder articular cuestiones que sean inherentes a nuestro departamento es importante”, señaló.
El presidente de la Junta destacó que ya mantuvo contacto con Roca y que existe una buena disposición para trabajar en conjunto. Incluso adelantó que la mesa del Congreso Nacional de Ediles podría sesionar en Salto a comienzos de setiembre.
“Para nosotros es un orgullo tener un representante salteño”, afirmó Aramburo, quien aseguró que desde la Junta Departamental se buscará apoyar esta participación.
19 Juntas Departamentales y temas que atraviesan todo el país
Aramburo explicó que el Congreso Nacional de Ediles funciona como una herramienta para que las 19 Juntas Departamentales puedan discutir problemas que muchas veces son comunes a todo el país.
El organismo trabaja a través de 14 comisiones, donde se analizan diferentes temas relacionados con la realidad nacional.
En ese sentido, uno de los asuntos que podría tener especial importancia para Salto es la gestión de residuos y la situación del vertedero municipal.
Para Aramburo, el Congreso puede ser un espacio importante para buscar acuerdos y soluciones en temas que no quedan limitados a un solo departamento.
El vertedero de Salto vuelve al centro de la discusión
El presidente de la Junta fue consultado sobre los cuestionamientos que han surgido en torno a la gestión del vertedero y a la situación de los trabajadores.
Aramburo sostuvo que es natural que existan cuestionamientos desde los distintos sectores políticos y desde la ciudadanía, porque forman parte del debate y del control de la gestión pública.
Sin embargo, aseguró que, desde el punto de vista jurídico, la propuesta que se analiza es viable y no estaría fuera de la legalidad.
También remarcó que el objetivo es mejorar el servicio que reciben los contribuyentes.
“No hay un costo adicional para lo que el contribuyente paga”, sostuvo Aramburo, al explicar que la intención es mejorar la gestión de los residuos y lograr que los recursos que aportan los ciudadanos tengan un resultado concreto.
“Es una vergüenza nacional”, dijo sobre la situación del vertedero
Uno de los puntos más fuertes de sus declaraciones fue al referirse a la situación histórica del vertedero de Salto.
Aramburo señaló que se trata de un problema que lleva más de 30 años sin una solución definitiva y afirmó que el vertedero “es una vergüenza nacional”.
Según indicó, existe coincidencia entre distintos sectores políticos sobre la necesidad de cambiar esta realidad.
Ahora, la discusión llegará nuevamente a la Junta Departamental, donde los ediles tendrán la posibilidad de expresar sus diferentes posiciones sobre el proyecto.
El presidente de la Junta prefirió no adelantar detalles de la discusión, pero sostuvo que el objetivo debe ser encontrar un mejor rumbo para la gestión de los residuos en Salto.
Encapsulado y reciclaje, parte de una nueva gestión
Aramburo también destacó algunos avances vinculados al manejo de los residuos. En particular, mencionó el proceso de encapsulado y el denominado Plan Valle.
Según explicó, se trata de medidas que pueden significar un cambio importante en la forma de manejar la basura.
También destacó que actualmente se está logrando recuperar una cantidad importante de residuos que antes terminaban directamente en el vertedero.
De acuerdo con lo señalado, son más de 25 toneladas de basura que actualmente pueden ser recuperadas o recicladas.
Para Aramburo, este tipo de acciones muestran que existe una oportunidad para comenzar a cambiar una problemática que Salto arrastra desde hace décadas.
La discusión ahora continuará en la Junta Departamental. Allí estarán las diferentes posiciones políticas, pero el desafío será encontrar una solución que permita mejorar la gestión de los residuos y, al mismo tiempo, darle al contribuyente la tranquilidad de que los recursos que aporta se utilizan de manera eficiente.









